Mujeres desaparecidas

Leticia Urrutia Travers – Desaparecida entre una maraña de poder y corrupción

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Leticia Urrutia Travers era una chica de 19 años al momento de su desaparición, el 3 de agosto de 2003. Los acontecimientos que se dieron en la vida de Leticia antes de este fatídico día solo han dejado una estela de preguntas que su familia sigue buscando responder.

Quién es Leticia

Leticia Urrutia Travers desaparecida en Uruguay

Leticia nació el 23 de julio de 1984 y vivía en Minas (Lavalleja) con su familia. Es hija de Beatriz Travers y Arturo Urrutia. Tiene un hermano llamado Martín.

Se sabe que a mediados del año 2000 había llegado a Minas junto con su familia para ser ingresada a un programa de desintoxicación llevado a cabo por la Fundación Manantiales, especializada en el tratamiento de diferentes tipos de adicciones.

Luego de dos años, Leticia había dado grandes avances en su recuperación pues retomó sus estudios y se hizo con un grupo de amigos. Todo parecía ir viento en popa para la joven.

Lamentablemente, entre esos nuevos amigos había personas que la llevaron nuevamente al abuso de drogas que tanto había luchado por dejar. Allí empezó a recorrer el enrevesado camino que culminó con su misteriosa desaparición.

El día de su desaparición

Con este nuevo grupo de amigos, Leticia empezó a salir y a frecuentar locales nocturnos en los que, se dice, “empezó a ser una cara conocida”. Uno de estos locales se llamaba La Cava, propiedad de un empresario llamado Roque Munúa.

En este establecimiento también concurría Abel Duarte, un conocido comunicador radial, quien oficiaba de relacionista público, animador y DJ, y al que Leticia Urrutia conocía.

La noche del 27 de julio de 2003, Leticia arribó a La Cava, como solía hacer por esa época. Estuvo junto a Abel Duarte la mayor parte de la noche y tomó varias cervezas que le fueron servidas por Munúa, previo consentimiento de Duarte.

Existen dos versiones sobre lo que sucedió una vez que el local cerró:

Versión 1: Leticia se fue a otro lugar

Según esta hipótesis, Leticia se fue de La Cava con rumbo a la rambla en compañía de “unos muchachos”. No hubo nunca indicios que sostuvieran esta versión.

Versión 2: Leticia pasó la noche con Duarte y otros

Esta es la hipótesis más creíble del caso. Esa noche, Leticia se fue junto con otras mujeres y tres hombres hacia unas cabañas que se ubicaban en la parte de atrás del local que, al igual que La Cava, formaban parte del Complejo San Francisco de las Sierras.

Estos tres hombres serían Abel Duarte, Roque Munúa y José Pose Sanmartín, quien por entonces era jefe de la Policía de Lavalleja.

Según reseña un diario de la época, “en esa fiesta privada habría habido exceso de alcohol y drogas” pero, según lo expuesto por la madre de Leticia, al parecer esa noche la joven habría sido abusada sexualmente.

La mañana siguiente

Sea lo que fuere que sucedió esa noche, el verdadero infierno comenzó a la mañana siguiente.

Leticia volvió a su casa muy alterada y sin su cartera, la cual, según ella misma explicó, se la había dejado a Munúa. Más adelante, la joven habría llamado un taxi para ir a buscar la cartera al Complejo, pero allí le dijeron que no había nada.

Al volver nuevamente a su casa, la joven entró en un estado de paranoia total: no dormía, hablaba sola, no era la Leticia de siempre. Su madre entonces tomó la decisión de internarla en el Hospital Alfredo Vidal y Fuentes el 2 de agosto.

Fue diagnosticada con una crisis nerviosa, por lo que los médicos aconsejaron atarla a la cama mientras lograban calmarla. Al despertarse y darse cuenta de que había dos policías custodiándola, Leticia le pidió a su mamá: “acostate conmigo que me van a matar” . No era la primera vez que la joven le comunicaba su miedo a Beatriz; un mes antes ya le había dicho que la Policía la tenía “marcada”.

Luego de pasar todo el día con su hija en el hospital, el médico que la atendía le sugirió a Beatriz Travers que fuera a su casa a descansar. Ella aceptó pues tenía otro hijo que cuidar también.

Al día siguiente, Leticia apareció sorpresivamente en su casa. Mientras su madre, sorprendida, llamaba al hospital para verificar si le habían dado el alta a su hija, la joven se metió en su cuarto, buscó algunas cosas (no se especifica cuáles) y volvió a irse.

Beatriz no lo sabía en ese momento, pero esta vez su hija Leticia se iría para nunca más volver.

Investigación del caso

Días después de la desaparición de Leticia Urrutia, las personas encargadas del Complejo San Francisco de las Sierras le hicieron llegar a Beatriz Travers la cartera perdida de su hija, indicando que la misma estaba en los casilleros ubicados al lado del espacio del DJ, justo donde la joven había estado durante la noche con Abel Duarte.

Al indagárseles sobre el motivo por el cual no habían hallado antes dicha cartera, estas personas alegaron que no habían limpiado el lugar a fondo y por eso no la encontraron el día que Leticia fue a buscarla.

No obstante, según se supo más adelante, hay indicios suficientes para afirmar que la cartera fue hallada en las cabañas y después escondida en los casilleros de La Cava.

Pose Sanmartín en la mira

Entre 2003 y 2004, el entonces jefe de la Policía de Lavalleja, José Pose Sanmartín se vio acorralado por diversas denuncias realizadas en su contra durante ese período.

A la denuncia por la desaparición de Leticia Urrutia se sumaron:

  1. Juicio contra Alicia Barbani, representante de un grupo de ahorristas del desaparecido Banco Montevideo, por “difamación e injurias”, debido a que esta lo acusó de privilegiar a Marcelo Guadalupe, quien fuera director de dicha entidad bancaria, mientras estaba recluido en la cárcel.
  2. Denuncia del diputado Artigas Melgarejo por el “desvío de donaciones para la construcción de una nueva cárcel”, por sus “presuntos vínculos con un narcotraficante” llamado Julio Deal, a quien al parecer habría alojado mientras era buscado por las autoridades de Cerro Largo y, finalmente, por “escuchas telefónicas clandestinas”.
  3. También fue denunciado por una trabajadora sexual denominada “Daniela” que lo acusaba de “haber querido drogarla y matarla por celos”. Al parecer, esta mujer habría participado en la misma “fiesta privada” en la que estuvo Alicia Urrutia en julio de 2003.

Con tantas denuncias y procesos en su contra, fue el mismo Presidente de la República Oriental del Uruguay en ese momento, Jorge Batlle, quien le solicitó su renuncia, la cual fue presentada por Pose Sanmartín el 26 de marzo de 2004.

Apenas seis meses después de haber renunciado a la jefatura de la Policía de Lavalleja, Pose Sanmartín fue procesado por el delito de “peculado en calidad de autor”.

Accionar de la Justicia

Para julio de 2004, Daniel Borrelli, Ministro del Interior, declaraba a los medios que estaba “trabajando en conjunto con Lavalleja en varios casos de personas desaparecidas o ausentes”. Una de esas personas era Leticia Urrutia.

“Yo diría que más que personas desaparecidas son ausentes y en la mayoría de los casos tenemos lamentablemente la convicción de que han sido asesinadas. En el caso de Leticia Urrutia se está trabajando muy duro en conjunto Montevideo y Lavalleja, principalmente se designó a policías para que trabajen en ese caso y en otros delitos graves no esclarecidos aún”.

Daniel Borrelli.

Asimismo, un tiempo antes el nuevo jefe de Policía de Lavalleja, Sidney Ribeiro, se habría reunido con Beatriz Travers, comprometiéndose a “poner fin a esta historia de misterio y suspenso”.

En este sentido, fuentes policiales habrían asegurado a un medio de comunicación que había “testigos que aseguran que la han visto” y que era necesario tener paciencia. Uno de estos supuestos avistamientos habría sido en un boliche ubicado en la ciudad de Maldonado, donde aparentemente la joven estaría prostituyéndose.

Lamentablemente, tal como indicó Beatriz un tiempo después, Leticia jamás dio prueba de vida a nadie de su familia ni a nadie de sus amigos.

Una década después

En 2012, 9 años después de la desaparición de Leticia, tanto José Pose Sanmartín como Abel Duarte enfrentaron un careo con Beatriz Travers en el Juzgado Letrado de Minas.

Créditos: Semanario el Bocón Nro. 829

El primero fue el de Duarte, cuyo careo se llevó a cabo los primeros días de febrero. Allí, Beatriz expuso su hipótesis sobre la desaparición de su hija:

”Le hicieron callar la boca para que no cuente lo degenerados que son esos señores en la noche sucia de ellos, son caretas […], pero muy peligrosos, sin moral”.

En esta misma instancia, Abel Duarte apuntó a Roque Munúa diciendo que él “mandaba con el mozo cervezas para ella”, contradiciendo la versión inicial en la que Munúa servía tales cervezas previa aprobación de Duarte.

Por su parte, el careo a Pose Sanmartín se llevó a cabo el día 23 de ese mismo mes. En este caso, las declaraciones y manifiestos realizados por las partes se mantuvieron en total reserva. Esto debido a que, al parecer, la investigación sobre la desaparición de Leticia Urrutia había sido reiniciada para poder “agotar todos los mecanismos legales” y aclarar por fin el misterio de su desaparición.

Créditos: Semanario El Bocón Nro. 832

Lo único que llegó a la prensa fue que un “exjerarca policial que trabajó en el caso y que cumplía tareas en la Dirección de Información e Inteligencia” estaría compareciendo próximamente en el Juzgado Letrado de Minas en carácter de “testigo calificado”.

No obstante, en una entrevista grabada en 2013, Beatriz Travers afirma que la Justicia hizo poco y nada en el caso de su hija. Al ser Leticia mayor de edad, se consideró que se había ido por voluntad propia.

Créditos: Vivo Noticias

Como dato de color, este accionar es figura repetida en otros casos uruguayos, tales como los de Enzo Terra, Silvia Fregueiro, María Jimena Basignani, María Eugenia Texeira, entre otros.

“Yo quiero que se sepa que en estos diez largos años a mi hija me la hicieron desaparecer, porque estoy convencida […] además de averiguar por mi cuenta, también cosas que Leticia misma me contaba, que tenía miedo, que estaba asustada, que la habían agarrado por la fuerza. O sea, desgraciadamente la habían violado en una fiesta privada”.

Beatriz Travers.

El caso de Leticia actualmente

A día de hoy, nada se sabe sobre el paradero o el destino de Leticia Urrutia. Se la tragó la tierra… o se la tragó el poder.

Dos años atrás, en 2019, falleció Abel Duarte a causa de una neumonía. En 2020, el nombre de José Pose Sanmartín volvió a figurar pero en un aviso de remate emitido por el Poder Judicial de Lavalleja. De Roque Munúa no volvió a hablarse en relación a este caso, ni para bien ni para mal.

Sin nuevos sospechosos, ni pistas, ni pruebas, su caso parece haberse estancado en los archivos de la Justicia uruguaya.

Su familia, no obstante, ha creado un grupo en Facebook llamado Busco a Leti Urrutia para continuar con su búsqueda de respuestas y lograr por fin esclarecer el misterio detrás de su desaparición.

En la actualidad, Leticia tendría 37 años, 18 de los cuales ha estado ausente.

¿Tienes información sobre Leticia Urrutia Travers?

Si tienes información sobre Leticia Urrutia Travers, por favor comunícate con:

  • División Crimen Organizado – Registro y Búsqueda de Personas Ausentes personalmente en Maldonado 1109 (Montevideo), llamando al teléfono (+598) 2030 4638 o a través del correo electrónico personasausentes@minterior.gub.uy.
  • Uruguayos Ausentes (Página de Facebook)
  • Llamando a los números 911 o 08005000 (en Uruguay).

Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

Fuentes consultadas:


Nota: algunas imágenes han podido ser restauradas digitalmente para mejorar las características faciales de la persona. Los resultados son aproximados.

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